Profesor: Raúl Mesa Baena
3º ESO - Aula: CRC 3ºESO A.1
Microrrelato:
Sepa Vuestra Merced que mi nombre es Pablos de la Red, hijo de un barbero que afeitaba bolsas ajenas y de una madre de quien decían que sabía más de hechizos que de rosarios. Con tal linaje, no es de extrañar que mi cuna fuera el barro y mi juguete el descuido de los caminantes. Siendo mozo, me echaron al camino para que el mundo me curtiera el lomo, pues en mi casa el único pan que se conocía era el que se soñaba.
Recalé primero en una escuela de pupilaje, bajo el mando del dómine Cabra, un hombre tan flaco y estirado que parecía una aguja de coser. Allí el hambre no era una sensación, sino una presencia física que nos roía las tripas hasta hacernos transparentes. Servía yo de criado y de sombra, aprendiendo que una sopa de agua y una mirada de desdén pueden mantener a un hombre vivo, pero no sano. Aquel lugar me enseñó que el estómago es el órgano más inteligente del cuerpo, pues siempre encuentra la forma de engañar al resto.
Tras escapar de aquella sepultura de vivos, serví a un boticario que vendía agua de mayo como remedio para la peste. Con él aprendí el arte de la mentira dorada y a cobrar por el aire que respiraban los incautos. Mi vida ha sido un saltar de amo en amo, como quien cruza un río sobre piedras resbaladizas; unas veces me mojé los pies y otras me hundí hasta el cuello.
Hoy, vistiéndome con los restos de un hidalgo caído y hablando con palabras de seda, engaño al destino mientras pueda. Porque sepa Vuestra Merced que, en esta España de apariencias, no es más caballero el que nace en cuna de oro, sino el que sabe caminar por el fango sin mancharse demasiado las botas.
Obra de referencia:
"El Lazarillo de Tormes" Anónimo