Profesor: Maria Carvajal Jiménez
1º ESO - Aula: 1ESO A
Microrrelato:
"La manzana envenenada"
Todos sabéis ya por qué esa reina malvada me creó. Pues bien, yo no quería matar a esa muchacha joven y guapa, así que me conjuré a mí misma para que, en vez de matar a Blancanieves, solo la durmiera.
La verdad es que en la cesta de la reina no se estaba mal, con mis amigas mudas, pero solo de pensar en que probablemente acabaría con la vida de Blancanieves ya se me partía la semilla.
Cuando Blancanieves me probó, se durmió al instante. La reina me soltó, se rió malévolamente y se fue. Empecé a intentar llamar a los animales que había junto a mí para que avisaran a los siete enanitos, pero claro, yo soy una manzana, así que no soy capaz de hablar, por lo que me quedé contemplando a la bella Blancanieves.
Cuando llegaron los protectores de Blancanieves, yo seguía en el suelo. Ellos intentaron reanimarla. Yo los llamaba, pero no me escuchaban. Menos mal que Sabio me descubrió, porque si no, me habría quedado allí, probablemente durmiendo a todo aquel que me probara. Sabio me cogió y me enseñó a los demás enanitos como a una posible prueba del sueño de Blancanieves. Ellos me miraron absortos queriendo probarme, pero Sabio, desconfiando de mí, se lo prohibió y me tiró por la ventana.
Me tiró con tanta fuerza que llegué al río, donde empecé a hundirme lentamente. Mientras me hundía, vi la borrosa figura de un príncipe a caballo acercándose a Blancanieves.
Cuando llegué al fondo del río, vi un esqueleto con una escopeta en una mano y un corazón de jabalí en la otra.
Obra de referencia:
Alejandro Navarro es un niño tímido, que pasa desapercibido, pero con un mundo interior muy rico. La lectura realizada, a raíz de los cuentos clásicos, es Blancanieves y los siete enanitos.