Profesor: Maria Carvajal Jiménez
1º ESO - Aula: 1ESO A
Microrrelato:
"El gran cíclope"
Polifemo dejó cuidadosamente a los hombrecillos sobre una gran mesa, contemplándolos con su único ojo. Estaba ansioso por saciar su hambre y compartir aquel momento. Los hombres, temblando, simplemente se quedaron ahí, esperando a ser comidos por aquel monstruo gigante. Sin embargo, para sorpresa de sus presas, se giró y abrió un armario que iba a juego con la mesa.
Entretanto, uno de los hombres se intentó escapar corriendo por encima de la superficie de madera, pero se cansó y se derrumbó sobre sus magulladas rodillas. Otro de ellos, valientemente, se dirigió al cíclope:
— ¿De dónde has sacado todos estos muebles? —preguntó— ¿Y cómo es que tú vives en una casa mientras el resto de cíclopes viven en cuevas?
Polifemo se giró hacia él mostrando una desdentada sonrisa, lo que a ellos les pareció una amenaza, pero no respondió. Siguió cogiendo diversos ingredientes y echándolos a un gran cazo que hervía. Los hombres, aunque asustados, tenían cierta curiosidad en saber lo que estaba haciendo. Uno de ellos susurró:
— Seguro que nos usa como picadillo para esa sopa.
Y así, los hombres se empezaron a alejar sigilosamente. Polifemo, mientras, agregaba unos fideos muy largos a la mezcla. Parecía muy concentrado y cocinaba con esmero, cosa que, pensaban los hombres, no era propio de un cíclope.
En ese momento, Polifemo oyó un ruido y les agarró con rapidez, metiéndoselos en la boca. Estos se reprendieron por no haber huido antes. Entró en la casa otro cíclope que la empezó a inspeccionar. Le miró fugazmente y salió de allí gruñendo. Solo entonces les sacó de su boca, y ellos, aterrorizados, huyeron por su vida sin entender por qué Polifemo había actuado así.
El cíclope, desconcertado, probó la sopa y se encogió de hombros: tampoco estaba tan mala como para que huyeran de aquella manera.
Obra de referencia:
"La odisea", Homero.