Profesor: Claudia García Teruelo
2º ESO - Aula: 2ºA
Microrrelato:
Una vez una niña caminaba sola por el jardín, y entre las sombras de los árboles vio una flor que se estaba marchitando porque nadie la había regado.
Se inclinó y, con cuidado, tocó sus pétalos secos.
—Lo siento… —susurró—. No sabía que estabas aquí.
La flor empezó a temblar, como si escuchara su voz, y por un instante pareció sonreír.
La niña entonces recordó la historia del principito y su rosa: en la que enseña cómo alguien puede ser único simplemente por ser cuidado y amado.
Cogió agua de su botella y la dejó caer lentamente sobre la tierra seca.
Día tras día volvió, hablando tranquilamente, contándole anécdotas que le sucedían.
Entonces, La flor, poco a poco, fue abriendo sus pétalos y comenzó a coger un rojo muy intenso.
Una tarde, mientras la niña le contaba un secreto que guardaba en su corazón, la flor abrió su último pétalo y una ligera brisa se llevó su olor hasta la ventana de su habitación.
Ella sintió que, aunque la flor no estaría siempre, porque en algún momento se marcharía, pero el amor que le había dado quedaría dentro de ella, como una luz invisible que nunca se apagaría.
Y comprendió que cuidar, aunque sea pequeño, puede cambiar la vida de alguien para siempre.
Que incluso una flor olvidada puede enseñar la lección más grande: que lo que hacemos con amor permanece, aunque no lo veamos.
Obra de referencia:
El principito: relato sobre un niño que explora planetas y enseña valores como la amistad y el amor. Antoine de Saint-Exupéry: autor y piloto francés que plasmó en sus obras reflexiones humanas.