Profesor: Nuria Romero Flórez
2º BACHILLERATO - Aula: 2º Bachillerato B
Microrrelato:
JUSTICIA ATRÓPICA
1, 3, 5, 7… Contar números primos me ayuda a concentrarme antes de matar, lo hago desde mi primer asesinato el 23 de abril de 2034 en el puerto espacial de Los Ángeles y me acompaña desde entonces.
Ha comenzado a pisarme los talones. Matarle rompe mi “código”, a diferencia de mis víctimas, él no merece morir, pero es lo que tiene entrometerse en los planes de la única persona dispuesta a arreglar una sociedad cada vez más corrompida por quienes delinquen y salen impunes por la negligencia de los que tienen poder para castigarles.
11, 13, 17, 19… No odio al detective Steele, y si tuviera elección le perdonaría la vida. Siento lástima por él, no es culpable de ser una incongruencia en un sistema diseñado para favorecer a los delincuentes, simplemente ha metido el hocico donde no debía, así que “atente a las consecuencias”, detective.
23, 29, 31, 33… El ruido de los gigantescos contenedores de carga es ensordecedor. Dejé en este mismo lugar mi primera huella, 3 años y 25 víctimas después, el aire huele igual, ozono, combustible y tabaco.
37, 41, 43, 47… Steele me mira, sabe que tengo mi arma preparada, se acerca unos pasos hasta encontrarse a 5 metros de mí.
- Ambos sabemos que el mundo no tiene arreglo, pero no soy un objetivo de tu lista- Su voz se disipa con el despegue del enorme Bennett. -No puedo dejar que continúes en la Tierra, tendré que matarte, o morir intentándolo. Súbete al Nautilus dirección Ganímedes en 15 minutos, allí serás el verdugo que necesitan, yo borraré tu rastro, nunca habrás existido, Dexter Morgan pasará a ser un fantasma.
79, 83... Considero su oferta, sin asentir, silencio y estruendo de motores. Desaparezco en la oscuridad y me adentro en el carguero.
Obra de referencia:
Basada en la lectura El oscuro pasajero de Jeff Lindsay