Profesor: Raquel Galindo PÉrez
2º ESO - Aula: 2º ESO 4
Microrrelato:
Un paciente que supuestamente ha cometido un asesinato no recuerda nada de lo ocurrido, y un psicólogo intenta ayudarlo, a recuperar la memoria, sin embargo, a lo largo de las sesiones empiezan a pasar cosas extrañas que hacen dudar de quién dice realmente la verdad y de quién está peor mentalmente. El informe decía que el paciente 27 no recordaba nada, ni el crimen, ni la víctima, ni siquiera quién era él. Cada sesión empezaba igual, silencio, manos temblando y esa mirada perdida, como si estuviera buscando algo dentro de su cabeza y no lo encontrara. El psicólogo intentaba mantener la calma, le hacía preguntas, pero el paciente siempre respondía lo mismo que no sabía, que no recordaba nada. Todo encajaba con su diagnóstico, amnesia disociativa, como si su mente hubiera borrado algo. Pero había algo raro, cada vez que el psicólogo decía el nombre de la víctima, el paciente sonreía. Al principio era casi invisible, pero luego se volvió más clara. No era una sonrisa feliz, era incómoda, como si supiera algo, eso no era normal. Un día, el psicólogo le preguntó por qué lo hacía. El paciente se quedó quieto, durante unos segundos no dijo nada, luego sonrió otra vez, pero esta vez de verdad, como si entendiera todo. Dijo que lo hacía porque el psicólogo se lo había pedido. Eso no tenía sentido, el psicólogo negó confundido, pero el paciente lo miró fijamente, como si el que no entendía nada fuera él. El psicólogo empezó a ponerse nervioso, bajó la mirada hacia sus apuntes. En la última página había algo escrito con su letra, decía que el paciente estaba empezando a recordar, pero que él no. Cuando levantó la vista, el paciente seguía sonriendo, como si ya hubiera vivido ese momento demasiadas veces.
Obra de referencia:
Hemos leído en clase algunos microrrelatos de años anteriores y en la clase de Lengua hemos estudiado el microrrelato como subgénero narrativo con la lectura de algunos textos más clásicos.