Profesor: Juan Alfonso García-abadillo Díaz-madroñero
3º ESO - Aula: 3º ESO CHAPINERÍA
Microrrelato:
Caminaba por el pasillo como cada mañana, pegada a la pared, intentando ocupar el menor espacio posible. No era nueva en el instituto, pero llevaba años sintiéndose como si nadie la viera. A veces pensaba que, si dejaba de venir, nadie lo notaría. Tenía 15 años y un nudo constante en el pecho. No sabía exactamente cuándo empezó todo. Quizá fue aquel comentario en clase que hizo reír a todos, o las miradas que se repetían cada vez que levantaba la mano. Desde entonces, decidió dejar de hacerlo. Hablar. Opinar. Existir demasiado.
Su refugio era el último pupitre, junto a la ventana. Desde allí observaba el mundo como si fuera una película en la que no tenía papel. Veía a sus compañeros reír, discutir, enamorarse... vivir. Y ella, en silencio, aprendía a desaparecer.
Un día, sin embargo, algo cambió. En medio del recreo, mientras fingía mirar el móvil, alguien se sentó a su lado. No dijo nada al principio. Solo estuvo ahí.Y eso ya era raro. Nadie solía elegir sentarse con ella.
—¿Te importa si me quedo? —preguntó finalmente.
Ella levantó la vista, sorprendida. Negó con la cabeza. No confiaba en las palabras, pero ese gesto fue suficiente. Durante días, esa persona volvió a sentarse con ella. A veces hablaban, a veces no. Pero poco a poco, el silencio dejó de ser pesado. Empezó a sentirse... menos invisible.
No fue un cambio mágico ni inmediato. Seguía teniendo miedo, seguía dudando. Pero ahora sabía algo importante: no era que no existiera. Era que nadie había aprendido a mirar. Y quizá, pensó mientras salía del instituto ese día, no se trataba de desaparecer... sino de encontrar a quien supiera verte.
Obra de referencia:
Invisible de Eloy Moreno.