Profesor: Raúl Mesa Baena
2º ESO - Aula: CRC 2ºESOB
Microrrelato:
Me levanto como de costumbre, me hago el desayuno, me lavo los dientes, me visto y miro el reloj.
Él me mira a mí, escucho cómo me susurra: “Te quedan 15 minutos”.
Me siento; no vale la pena salir tan pronto para llegar tan tarde.
Poco a poco la habitación se oscurece, la luz se vuelve tenue y borracha, las paredes se encogen y las ventanas se cierran… ¡Bum! Veo una luz cegadora y, en un pestañeo, me encuentro vagando hacia el trabajo, como cojo, desequilibrado, como muerto. Como de costumbre, llego tarde al trabajo; el reloj hoy no me susurra nada, pero sí me mira mal. Juro que puedo escucharle decir: “Corre que el agua te llega a la nuca”. No me siento ahogado, pero sí angustiado.
Un café, dos cafés, tres cafés, pero nada, todo sigue igual.
Mi compañero me mira, pone los ojos en blanco, sonríe hacia abajo, me hace una foto, mi jefe se choca conmigo, ni se inmuta, la luz parpadea de forma arrítmica sobre mi cabeza, ¡uff…! la corbata me aprieta, el traje me suda, el reloj me saluda, las puertas se abren y cierran, las luces son irregulares, los azulejos del suelo suben por las paredes… ¡Para!
Todo va a negro, el tiempo se apoya en mí y me aplasta los hombros.
Mi respiración se agita, los ruidos aumentan, el dolor crónico de mi padre se presenta, nada ni nadie me deja en paz y todos me dejan en paz. Miro al reloj, esperando una jornada terminada. Juro que el sol se despidió hace rato, pero no.
El reloj, entre carcajadas me dice: “Solo han pasado 5 minutos, te faltan 7 horas”.
Obra de referencia:
"Alicia en el país de las maravillas / Alicia a través del espejo" Lewis Caroll