Profesor: Myrian Conde Sanz
2º BACHILLERATO - Aula: COLEGIO MONTE TABOR
Microrrelato:
Hacía un día espléndido en la Granja Animal. Napoleón dormía plácidamente
en su nueva cama. Los cerdos se habían hecho con el poder sobre los
animales y vivían como reyes en la casa de Jones. Habían alcanzado sus
objetivos: los animales trabajaban sin descanso convencidos de que lo hacían
por “su propio beneficio”, y la construcción del colino iba rápida y eficazmente.
De repente, algo turbó el sueño de Napoleón: todos los animales de la granja
se acercaban en masa, encabezados por el caballo Bóxer. Las gallinas, los
perros, las ovejas... Todos se aproximaban con furia gritando “¡Arriba la
Revolución!” “¡Muerte a los cerdos!”. Otros cantaban “Bestias de Inglaterra” sin
parar.
El miedo recorrió todo el cuerpo de Napoleón quien, temeroso de que los
animales tomaran la casa, avisó a los demás cerdos y comenzaron a bloquear
la puerta. Cuando vieron que no podían con la fuerza de Bóxer y Clover, que
les doblaban en tamaño, Napoleón y su séquito corrieron a resguardarse en el
dormitorio. Pero, gracias a la presión de todos los animales, los cerdos huyeron
de la casa entre gritos y golpes, y abandonaron la granja al son de “Bestias de
Inglaterra”...
Napoleón se despertó de repente, aterrorizado pero aliviado de que todo
hubiera sido un sueño. Pero ¿Y si no fuera un sueño, sino una advertencia? ¿Y
si los animales estuvieran realmente planeando la rebelión? Napoleón,
preocupado por la consecuencias que una revuelta podía acarrear, pensó en
una manera de mitigar esas posibles ansias de revolución en los animales.
Después de barajar varias opciones, se decantó por deshacerse del principal
problema: Bóxer. Su inteligencia y su fuerza lo situaban como principal
sospechoso de encabezar la posible revolución.
La marcha de Bóxer a “morir dignamente a un lugar mejor” fue aceptada por
todos los animales, y consiguió que Napoleón y sus cerdos volvieran a dormir
plácidamente.
Obra de referencia:
"Rebelión en la granja". George Orwell.