Profesor: Ana María Moreno Soto
1º ESO - Aula: 1º ESO A
Microrrelato:
El sótano de los Capuleto olía a humedad y a tiempo parado.
Romeo bajó con el veneno apretado en la mano y el corazón roto. Ahí estaba Julieta: tumbada, sin moverse, con esa palidez que no le pega nada a alguien de diecisiete años. Se arrodilló a su lado y le cogió la mano. Entonces notó algo que no encajaba, un calor muy tenue, casi imperceptible, como el cristal de una ventana en pleno enero.
Se quedó parado.
La miró fijamente. Un segundo. Otro. Diez.
El pecho de Julieta subió y bajó.
Romeo soltó el veneno. El frasquito golpeó el suelo con un ruido absurdamente pequeño para todo lo que había en juego. Se inclinó hacia ella y dijo su nombre bajito, sin saber si estaba rezando o simplemente preguntando.
Julieta abrió los ojos.
Lo miró sin entender nada. Él intentó contarle todo de golpe: la boda secreta, el destierro, la carta que se perdió por el camino, el malentendido más de película mala que había existido nunca. Ella lo cortó poniéndole los dedos en la boca.
—Para —dijo—. Me lo cuentas fuera.
Esa noche se fueron. Sin avisar, sin despedirse, sin pedirle permiso a nadie. Las dos familias siguieron con su historia durante años, que es lo que suele pasar cuando la gente lleva tanto tiempo peleada que ya ni recuerda el motivo.
Pero en algún sitio del sur, cerca del mar, dos personas que tomaban decisiones pésimas construyeron algo juntos.
Y esa parte, a diferencia de la otra, no terminó en tres días.
Obra de referencia:
William Shakespeare fue un importante escritor de teatro inglés del siglo XVI. Romeo y Julieta es una obra que cuenta el amor imposible y trágico entre dos jóvenes de familias enemigas.