Profesor: M.ª Carmen Pérez Álvarez
4º ESO - Aula: 4º Q
Microrrelato:
"La vida, a veces, no es como queremos que sea. Nuestro camino a seguir no siempre es el deseado. Puede que digan que es lo mejor, pero ese sentimiento de estar atrapado en un laberinto sin salida no se va"- pensaba el Mochuelo mientras pateaba una piedra. Se dirigía al pueblo. Una gran nostalgia se apoderó de su ser. Al día siguiente se iría a la ciudad, dejaría todo lo que amaba atrás. Dejaría su infancia, sus travesuras, su valle, su... todo. Lo que él siempre había querido ya no estaría más. Pasó frente a la casa de Paco, el Herrero, que estaba como una cuba. Desde fuera se oían los gritos de Sara y el Moñigo. Seguramente es otra de sus travesuras- pensó mientras ladeaba la cabeza sonriente. Siguió caminando. Llegó frente a una casa muy fácil de distinguir por lo resplandeciente de sus manzanas. La casa de la hermosa Mica. Quiso agarrar una, pero ya había aprendido la lección una vez. Siguió caminando. La Uca-Uca pasaba por las calles acompañada de la perra Tula. Ella lo saludó con una sonrisa y él volteó los ojos. La quería, pero le parecía un poco insoportable. Pasó frente a la tienda de las Guindillas. Estaba vacía. Eso significaba que era día de misa. Llegó hasta la tumba de su buen amigo Germán, el Tiñoso. La vislumbraba sin derramar una lágrima. No se podía permitir llorar. Los hombres no lloran.
-Voy a vivir una vida que nunca deseé, y haré cosas que nunca he querido hacer. Entonces, ¿Cuándo voy a ser libre otra vez?
Obra de referencia:
La lectura de referencia es "El camino", de Miguel Delibes.