Edición 2022/2023
Profesor: Rocío Ulecia Navarro
3º ESO - Aula: 3º ESO
Microrrelato:
El barco había llegado a alta mar, no había vuelta atrás.
Ahora tendría que cargar con las consecuencias.
Los soldados recorrían el barco sin descanso, en busca de alguna irregularidad.
Lea estaba muy bien escondida, pero no podía dar ningún paso en falso, sabía a por lo que iba y no podía tardar más de la cuenta, la esperaban pero no lo harían por siempre.
Bajo el barco había una especie de jaula en la que estaban las joyas de la Corona, ya que la Familia Real estaba viajando, las joyas iban con ellos.
Lea días atrás junto a Mare, Maven y Cal consiguieron el código para abrir la jaula.
Una vez los guardias pasaron y no vieron ninguna anomalía, Lea se tiró al agua y fue el peor error que pudo cometer. Estos oyeron el agua salpicar, sus alarmas se encendieron y todo el barco estaba perimetrado.
Lea puso el código y la jaula se abrió, consiguió soltar algunas joyas al agua para que más tarde, Cal buceando las recogiera. Pasaron unos minutos y la trampilla se abrió, pero por la parte de arriba, es decir, el suelo del barco. Sacaron a Lea entre dos guardias que la escoltaron hasta una habitación a oscuras con una silla y una tenue luz que salía del techo.
En el camino a la sala Lea vio que todo el barco, en cada esquina, había un guardia, no había rincón sin vigilancia.
Sentaron a Lea en una silla y todos los guardias la rodearon haciendo un círculo a su alrededor, a Lea no le estaban pidiendo explicaciones y eso era lo que más la extrañaba. Sin muchas explicaciones lo último que escuchó Lea fue el sonido de un disparo.
Se despertó muy alarmada y supo que tendría que ser muy sigilosa esta noche.
Obra de referencia:
Se basa en una saga de novelas escrita por Shelby Mahurin llamada Asesino de brujas.