Edición 2022/2023
Profesor: Leonor Novoa Gil
2º BACHILLERATO - Aula: Clase 12 d 2
Microrrelato:
Odio las reuniones familiares, siempre llenas de mentiras, discusiones, gritos y comida barata que solo sacia a aquellos que viven ensimismados en su propia realidad. Como mi madre y mi hermano Felipe. Me pregunto si sigue existiendo algo de amor o respeto entre ambos. Como de costumbre, empieza mi hermano: «Sabéis, yo creo que en la dictadura tampoco se vivía tan mal: Estabilidad, competencia política, enseñanza de bien...». «¡Te equivocas!» – le interrumpe mi madre que desde hace semanas ha dejado de dormir-. No es culpable de las ideas de mi hermano, él tampoco. Simplemente son, bueno, somos, víctimas de un sistema en el que o comes o te comen, en el que siguen sin dejarte hablar, en el que el pasado se adueña del presente. «Te equivocas y lo sabes perfectamente, pero hoy no quiero discutir contigo y menos, delante de tu abuela». «Quizá para ti no lo era, me refiero, normal que como roja no te lo parezca. A esa clase de energúmenos es comprensible que los tratasen así». «¿Y es normal que te maten o hagan callar por pensar diferente?». «Sí. Si piensas en lo absurdo de la existencia de una posible sociedad sin clases, sí». «¿Y es normal que no puedas ni expresar todo tu dolor aún hoy? Soy víctima, huérfana y madre de un hijo que más que una persona parece un monstruo. A tus abuelos los mataron por estar en contra de un régimen dictatorial. ¿Es eso normal?». «Sí». El silencio inunda el comedor y me fijo en mi abuela que desde que es viuda ha dejado de hablar, de sonreír. Su mirada es triste y ausente y sus ojos azules se están llenando de lágrimas y es que supongo que el silencio tampoco siempre es bueno.
Obra de referencia:
TÍTULO DEL MICRORRELATO: Silencio INSPIRADO EN: LA VOZ DORMIDA DE DULCE CHACÓN, NÚMERO DE PALABRAS: 294