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Edición 2022/2023

COLEGIO DE FOMENTO ALDEAFUENTE

Gabriela Martínez-echevarría Gómez-carrillo

Profesor: Ana Pilar García Esteban

1º ESO - Aula: A

Microrrelato:

Esta soy yo: la Tia Luisa. Hace mucho tiempo que tengo conmigo a mi sobrina Pollyana. Su madre murió cuando nació, y su padre cuando era una niña de tan solo 7 años. Después de haber estado con unas monjas, me enviaron a mi sobrina y como objetivo, tenía que conseguir que aquella pobre, sin modales, sin educación, huérfana acabara siendo toda una mujercita. Pero resultó ser que fue ella la que me enseñó el sentido de la vida.

17 de Febrero de 1978, 15:00h. Un coche iba a toda velocidad y se chocó contra una niña que iba cruzando por el asfalto. Me llamaron diciendo que Pollyana estaba muy grave en el hospital, que la habían atropellado. No se me ocurría nada bueno sobre lo que pudiera pasar después: que se quedara sin piernas, paralítica…

Pasó justo lo contrario.

Pollyana ayudó mucho a nuestro pueblo: cuidaba a los enfermos, jugaba con los niños, y eso no era nada fácil para una niña en esa situación. Me hizo pensar.
Una vez le dije:
-Pollyana, ¿por qué estás siempre tan contenta y de dónde sacas las fuerzas?
-Es el juego.
-¿Qué juego?- pregunté.
- Es un juego que inventamos papá y yo para llevar mejor la muerte de mamá y todos nuestros problemas.
- Ah,¿sí? ¿Y en qué consiste?
- En ver el lado bueno de todas las cosas y sonreír aunque cueste. ¿Quieres jugar? Así tú también podrás tener un corazón enorme y estar cerca de los tuyos.
En mi interior pensé que era una tontería, pero luego vi lo bien que le iba a mi sobrina y, superando mi soberbia, le dije que sí.
Desde ese momento ya no soy la misma Tía Luisa. He aprendido a amar lo que tengo. Nunca sabré cómo agradecérselo.

Obra de referencia:

Pollyana, de Eleanor H Porter

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