Edición 2022/2023
Profesor: Ana Pilar García Esteban
1º ESO - Aula: A
Microrrelato:
Recuerdo el día que adoptamos a Lopepe, un niño de África que había sido arrebatado de las manos de sus padres.
Lopez Lomong (Lopepe) nació en Kimotong, un pequeño pueblo del sur de Sudán, en 1985. A los 6 años fue secuestrado por unos soldados rebeldes, para instruirle y mandarlo al frente de batalla. Vio y vivió sucesos traumáticos para una mente tan joven, algo que desgraciadamente es una realidad que sigue sucediendo en nuestro siglo.
Afortunadamente no desperdició la oportunidad de escapar y llegar a un campo de refugiados de Kenia.
Diez años después, mi marido y yo nos enteramos de esta realidad y quisimos ayudarlos acogiendo a un niño.
Después de adoptar a Lopepe nos dijeron que le encantaba correr, así que nos pusimos manos a la obra para hacer realidad su pequeño sueño: Correr en las olimpiadas
-Rob, tenemos que hacer algo por él. Deberíamos apuntarlo a un club de atletismo-
-Me parece buena idea, pero y si…-
Yo también estaba pensando lo que él iba decir: que si no le gustaba, que no le apetecía o que le daba miedo, pero yo tenía claro que teníamos que hacer algo por él. Cuando se lo dijimos se emocionó y nos lo agradeció un montón.
Lopepe empezó a entrenar duro. Entrenó todos los días cuatro horas, se presentó a las estatales y ganó. Le cogieron en el equipo de las Olimpiadas. Quedó segundo, pero no se rindió y siguió intentándolo. Era muy persistente.
A través de mi hijo he aprendido que los sueños se cumplen si uno lo intenta sin importar sus circunstancias y que nunca hay que rendirse si de verdad lo quieres.
Después de todo esto Lopepe fue un gran ejemplo para todos. Nos ha transmitido gran cantidad de valores y solo tenemos agradecimiento hacia él.
Obra de referencia:
Correr para vivir, de López Lomong