Edición 2022/2023
Profesor: Soraya Rueda Contreras
2º ESO - Aula: C
Microrrelato:
Como cada mes de junio, cuando Anxo terminaba su curso, abandonaba el bullicio de Vigo, para disfrutar del sosiego de una aldea situada en el valle de Los Ancares Lucenses. Anxo, siempre fue un joven muy intrépido y curioso. Un aplicado estudiante del primer curso de bachillerato de ciencias. Y sobre todo, un apasionado de la robótica.
El verano se hacía esperar, ya que el tiempo seguía siendo inestable. A menudo incluso lluvioso. Como quiera que en aquel remoto pueblo, apenas vivían chicos de su edad, Anxo, para distraerse, se propuso crear un robot que pudiese ayudar a sus cada vez más ancianos abuelos, en las tareas del campo. Por ello, no dudó en acudir al punto limpio municipal y, a base de viejas latas, cables que iba encontrando por doquier y algún pequeño motor eléctrico y una vieja batería que se encontró en las inmediaciones de una gasolinera que había a las afueras, creó a PULPIÑO. Un robot con cuatro extremidades a modo de brazos, con dos bombillas left que parecían sus ojos. Tras más de 10 días de arduo trabajo, le dio vida activando su batería. Tras unos instantes en los que parecía que aquel amasijo de latas no reaccionaba, al cabo de unos segundos, comenzó a emitir unos movimientos espasmódicos. Anxo, muy asustado, se propuso desactivar la “criatura metálica” que acababa de crear. Sin embargo, sus esfuerzos eran inútiles. El robot respondía a sus órdenes. Era evidente que tenía vida propia. O PULPIÑO, en menos de treinta segundos , destrozó casi todo lo que se encontraba a su paso. con gran virulencia, arrasando cada árbol u objeto que se encontraba a su paso, emprendió su entrada en el frondoso bosque. Estafa fuera de control. Aquí acaba la historia, pero empieza la leyenda de O PULPIÑO.
Obra de referencia:
Frankenstein