Edición 2022/2023
Profesor: Alberto Guerra Obispo
4º ESO - Aula: 4ºD
Microrrelato:
No era dueña de sus piernas mientras bajaba a grandes zancadas la cuesta de la colina. Las lágrimas salían furiosas, sin control. Llegó a la entrada y, sin siquiera pararse a coger aire, corrió al interior del recinto. Ya se sabía el recorrido sin necesidad de mirar el resto de lápidas. Cuando llegó las lágrimas cesaron y se acurrucó de manera que sus piernas fueran cubiertas por sus brazos mientras sus pies descalzos bailaban punzadas de dolor al haber sido raspados por todo tipo de plantas en el descenso.
En ese momento en el que se derrumbó, justo cuando su corazón parecía que dejaba de latir, un grito silencioso salió de sus labios abrumados. Hacía rato que no percibía ni su propia respiración. Solo notaba el dolor que iba creciendo en lo más profundo de sus entrañas. Necesitaba explotar de nuevo. Renacer para dejarse morir. ¿O sería al revés? Permaneció sentada en silencio pensando a gritos.
Una débil brisa le revolvió el cabello. Las lágrimas comenzaron a brotar de nuevo. Sacó una pequeña foto de su bolsillo y comenzó a mirarla. “No estás aquí, pero te juro que vas conmigo a todas partes”.
Siempre le había gustado la soledad pero, desde el accidente, todo había cambiado. Cada vez se sentía más sola y ya estaba cansada. Cansada de fingir, de tener que trazar una falsa sonrisa para que los demás no se dieran cuenta de lo triste que se sentía, cansada de que cada día fuese una pesadilla y cansada de que su mente estuviera invadida por el desorden. Pasaban los días y cuando creía haber mejorado, volvía ese vacío. Se volvió más callada, sus noches más oscuras, sus heridas más grandes, sus mangas más largas, sus comidas más pequeñas, su música más ruidosa, y nadie, absolutamente nadie, lo notó.
Obra de referencia:
CUERPOS MALDITOS, una novela de Lucía Baskaran donde trata el tema de la autolesión, como la forma más visible que tienen las mujeres de odiar su propio cuerpo.