Edición 2022/2023
Profesor: Marta Martín Soler
4º ESO - Aula: 4º ESO
Microrrelato:
No podía haberme abandonado. Después de todo él era el que me había salvado la vida hacía apenas unas horas, y me había dado un nombre, pero entonces ¿por qué se había marchado?
Seguro que se ha olvidado del camino, pero yo puedo volver a la casa de Juan y buscarle allí. Solo tengo que salir por los conductos de ventilación.
Varios minutos después, salí del veterinario y emprendí el camino a casa de Juan. Tras toda la tarde andando conseguí llegar. Vi que salía de casa. Parecía feliz tarareando una de las canciones de las que le gustaban.
¡Miau! Llamé su atención , mirándome, dijo
- Hola Berlín, supongo que buscas a David. Voy a verle. Te llevaré conmigo.
Se levantó, me cogió en brazos y nos subimos a su coche. Tiempo después llegamos a una casa que no había visto nunca. Juan nos bajó del coche y llamó al timbre. Nos abrió una chica.
-Hola Juan, pasa estamos cocinando.
Al entrar le vi. Parecía mucho más feliz que ayer. Al verle, vi que tenía la cara llena de chocolate, y, al mirarme se le iluminó la cara.
Me abrió los brazos y yo no dudé en saltarle encima para que pudiera abrazarme. Por fin tenía un amigo.
- Te he echado de menos. Zoe, este es el gato del que te he hablado. ¿Puedo quedármelo?
Esperaba que dijera que sí, no quería volver a estar solo.
- Por supuesto que si hermanito, además parece un gato muy divertido.
Aún conmigo en brazos, David abrazó a su hermana. Por fin tenía una familia.
Ya había pasado un año y me encantaba mi vida. Me lo pasaba muy bien con Zoe y David. Además, Juan venía a visitarnos varias veces. Después de todo me alegro de poder vivir este momento.
Obra de referencia:
"Un ewok en el jardín", Pedro Ramos.