Edición 2022/2023
Profesor: Belén Muñoz-rojas
4º ESO - Aula: 4ESO B
Microrrelato:
Morir para vivir
Todo estaba oscuro. No paraba de sudar. El calor que hacía en aquella bolsa de cadáveres no era normal. El plan era infalible, pero para salir de aquel infierno, todos los pasos debían salir a la perfección. Percibí las voces de los guardias, pero no logré entender lo que decían. Segundos después, escuché como los pasos se iban acercando. Cada guardia se posicionó en un extremo de la carpa.
-”¡Levantémoslo a la de tres!” Dijo uno de ellos. “Uno, dos y tres”.
Inmediatamente, sentí como mi cuerpo se separaba del suelo. Empezaron a caminar. Pasaron algunos minutos, y las puertas de la prisión comenzaron a abrirse. El frío que provenía del exterior provocó un escalofrío por todo mi cuerpo. Podía morir en el intento, pero era mi única oportunidad. Los guardias pararon en seco. Debían estar al borde del acantilado. Era la hora de la verdad. Empezaron a balancearme para coger impulso. Me arrojaron al mar. En ese instante cerré los ojos y apreté los puños con todas mis fuerzas. Caí al agua. Estaba helada. Debía aguantar la respiración unos segundos. Cuando no aguantaba más, desabroché la cremallera de la bolsa y comencé a nadar. Tenía que encontrar a alguien que me rescatara.
Fue entonces cuando vi la figura de un velero en el horizonte. Comencé a nadar lo más rápido que pude y poco a poco me fui acercando. No paraba de gritar y, milagrosamente, el hombre que llevaba el velero levantó los brazos. Sentí un alivio que nunca había sentido. Desde ese momento sabía que viviría la mejor aventura de mi vida.
Obra de referencia:
Alejandro Dumas: El conde Montecristo