Recordarme en este dispositivo
Recuperar contraseña
Some content here

Edición 2022/2023

IES ANTONIO FRAGUAS FORGES

Lucas García

Profesor: David Domínguez

4º ESO - Aula: BC

Microrrelato:

Para Borges el Aleph era aquel espacio diminuto en un ángulo del sótano en la casa de su amada Beatriz.
Para Pablo, su Aleph eran los ojos de Ana, la chica que había estado a su lado durante tantos años, primero en la guardería de la calle Braganza, luego en el colegio Joaquín I, y más tarde en el instituto Cervantes en el barrio de Arganzuela, adonde tenían que ir cada día en autobús y viendo como el mundo giraba a su alrededor.
Corría el año 1997 y Pablo ya había formado su grupo Flor de un día. Ana, a pesar de estar estudiando en la universidad, no faltaba ni a uno sólo de sus conciertos, y Pablo tenía muy claro que su Aleph, su fuente de inspiración, ese punto del espacio que contiene todos los puntos, ese lugar donde están todos los lugares vistos desde todos los ángulos, era ella.
Aquella fatídica madrugada del 2 de Noviembre del 2000 cuando el coche del bajista se salió de la carretera A-6 camino de La Coruña, esos ojos dejaron de brillar para siempre. Fin de su Aleph. Fin de su etapa creativa. Fin de sus ilusiones. Fin de su proyecto de vida en común. Fin de su inspiración. Fin.
10 años después, y aunque aquel nombre nunca se le olvidará a su voz, Pablo ha recuperado el Aleph. Lo ha recuperado en la mirada de cada persona, en cada situación vivida o por vivir, en las nuevas tecnologías, en disfrutar de cada momento, en saber escuchar y entender la vida, siempre, desde diferentes ángulos.
En ocasiones, no obstante, sigue refugiándose en cintas VHS antiguas, desde donde Ana, su Aleph original, le sigue transmitiendo ganas, ilusiones, calma. Lo hace siempre con un boli en la mano, por si aparecen las musas…..

Obra de referencia:

JORGE LUIS BORGES - EL ALEPH

Compártelo:

Consultores de Marketing Digital Digital Genius Cultura
Open Example