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Edición 2022/2023

IES EL BURGO-IGNACIO ECHEVERRÍA

Natalia Muñoz Valverde

Profesor: Cristina Marchante Urgaña

1º ESO - Aula: 1º ESO A

Microrrelato:

Por suerte para mí, Irina (mi dueña) decidió quedarse conmigo, así al menos tenía un lugar donde dormir, y comida para saciar mi horrible hambre.

Pero de lo que no podía olvidarme era de mi misión, ya sabía yo que el mediano de los Carver no sabía estarse quietecito, y confirmé mis sospechas cuando le vi entrando en el jardín de las estatuas.

Como me indicó el jefe, los primeros días, me dediqué a observar a la familia. Al principio no había mucho que observar. La mayor, como adolescente que era, se pasaba el día quejándose del lugar en el que les había tocado vivir. Irina, sin embargo, era una vividora, cualquier excusa era buena para divertirse. Y luego estaba Max, el mediano, que me preocupaba un poco más, ya que se pasaba el día con Jacob y sabía que eso a la larga nos podía traer problemas.

Cuando le conté mis sospechas al doctor Caín, no le dio mucha importancia. Él pensaba que Max era un mocoso que apenas se enteraba de lo que pasaba, pero eso era mentira, yo sabía que ese muchacho sabía más de lo que contaba.

Aunque el jefe no estaba preocupado, me dijo que era hora de que entrara en acción y les diera una sorpresa a todos, y yo sabía perfectamente a lo que se refería.

Me dirigí sigilosamente hacía arriba, maullando. Sabía que Irina me seguiría pensando que necesitaba algo y, mientras tanto, el jefe se coló en el armario de la pequeña, la hizo caer desde una altura no muy grande y la dejó en un sueño ligero que los médicos llamarían estado de coma.

Ya hecho mi primer trabajo, ahora solo tenía que encargarme de los otros dos, y no sería tarea fácil.

Obra de referencia:

Inspirado en El príncipe de la niebla, de Carlos Ruiz Zafón

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