Edición 2022/2023
Profesor: Cristina Marchante Urgaña
3º ESO - Aula: 3º ESO E
Microrrelato:
Un día estaba el conde Lucanor con su consejero Patronio cuando, de repente, el conde Lucanor le preguntó:
- Patronio, ¿a qué te dedicabas antes de ser mi consejero?
- Es una larga historia. Me llevará mucho tiempo contársela- contestó Patronio-, pero se la contaré:
Cuando era joven, trabajaba cultivando las tierras. Tenía muchos amigos y jugaba siempre con ellos. Jugábamos a ser nobles, y simulábamos que cada uno tenía sus tierras, con sus campesinos. Todos los días tenía problemas con mis amigos, porque no se me daba muy bien proteger mis tierras. Así que, cuando llegaba a casa, le preguntaba a mi padre: “Papá, me podrías aconsejar sobre…”.
Mi padre era una persona muy sabia, y siempre me contaba una historia para poder resolver mis problemas en el juego. Yo lo escuchaba atento, y cuando volvía a jugar, siempre tenía una solución para el problema.
Pasaron los años y mi padre cayó enfermo. Yo, triste, le juré que algún día daría tan buenos consejos como él.
Al cabo de un par de días, mi padre falleció, y yo, para cumplir mi juramento, fui en busca de gente que supiera dar buenos consejos. Fui de pueblo en pueblo, escribiendo los consejos y las historias que me contaban, y, cuando vi que tenía suficientes, no sabía qué hacer con mi vida. Entonces lo conocí a usted y me ofrecí a ser su consejero.
- Qué bonita historia- dijo el conde Lucanor, emocionado.
- Sí - contestó Patronio – por eso ahora estoy aquí, aconsejándole.
Obra de referencia:
El Conde Lucanor, don Juan Manuel.