Edición 2022/2023
Profesor: M Carmen Sanz Segura
2º ESO - Aula: 2º N
Microrrelato:
Lo he conseguido, ¡Dios mío lo he conseguido! ¡Soy humano! Por fin me he librado de esas asquerosas y endebles patitas y ese caparazón que, como mamá decía, no me favorecía en absoluto. Nunca pensé que las pastillas funcionaran.
Subo los escalones de dos en dos hasta llegar a la habitación de Javi, el humano que vivía sobre nuestra madriguera. Abro la habitación del baño y me encuentro con mi imagen reflejada en el espejo. Veo unos ojos marrón avellana bajo unas cejas pobladas. Una nariz respingona y unos labios finos sin ninguna ondulación. Decepcionante. Subo las manos a mi cabeza y es la nada quien me recibe. Ni un solo pelo. Vaya, me parezco a Javi, vamos a ser dos bolas de billar.
Me llama la atención mi ropa: está gastada y arrugada. Pensaba que la transformación me daría un aspecto más atractivo. No importa, puedo pedirle dinero a la abuela de Javi y conseguir algo más bonito. Su madre lo hace constantemente a escondidas y nadie le dice nada. Estoy seguro de que yo no seré la excepción.
Deshago mi camino de vuelta hasta llegar al salón, donde desperté esta mañana. Allí están los padres de Javi, discutiendo como siempre. La madre le recrimina su infidelidad. Volverá a perdonarlo, como de costumbre. La necesidad de dinero perjudica su coherencia.
Oigo llorar a la abuela. No llora por haber sido tan ingenua con el interesado de su hijo. Llora culpándose de que su hijo sea un fantasma. Alguien que se marcha como si nunca hubiese estado, para después volver como si nunca se hubiese ido.
Miro el frasco de pastillas que reposa sobre el sofá donde amanecí. Lo lanzo con fuerza a la basura. No tomaré una segunda dosis.
Definitivamente, prefiero ser un escarabajo a un animal.
Obra de referencia:
Franz Kafka. La metamorfosis.