Edición 2021/2022
Profesor: Marta Ferrer Tovar
2º ESO - Aula: 2ºESO
Microrrelato:
Lentamente, emprendieron el regreso la Torre aunque pronto comenzaron a cabalgar.
Dana, con la mirada al frente, seria y armoniosa cual esfinge. Sus cabellos negros como el ala de cuervo ondeaban a su alrededor, mecidos por el viento.
Fenris, preocupado, la miraba. Sabía que ya había pasado bastante tiempo desde que él se fue al Otro Lado, pero ver los huesos de aquel ser y ese viejo cuchillo… seguramente habían reabierto la herida en ella más profundamente de lo que aparentaba. Aun así, parecía normal. Solo un poco tensa.
Preso en sus cavilaciones, la dejó marchar, cuando ella aumentó la velocidad de la marcha y se fue perdiendo en la distancia con su yegua Lunaestrella.
Cuando él por fin reconoció la verja de la Torre, a ella no se la veía por ningún lado. Con un pequeño chasquido de la lengua, pasó dentro, y, tras bajar de Alide se encaminó a los establos con su habitual andar felino.
Allí estaba. Dentro, entre el olor a alfalfa, heno y paja, sentada sobre un montón de esta última, encogida y mirando el cuchillo con ternura. Tres lágrimas prendidas en su rostro: la primera surcándole la mejilla, cual estrella fugaz; las dos últimas atrapadas en la inmensidad de las lagunas que eran sus ojos. Fenris se sentó a su lado y le acarició el pelo al tiempo que ella le miraba.
-¿Crees que volverá?- dijo. No hacía falta que especificase, él sabía perfectamente a qué se refería.
-Sí. Pronto- contestó seguro-. Es… una corazonada.
Dana le miró, interrogante, pero, si esperaba una respuesta, tan solo obtuvo una sonrisa enigmática.
Obra de referencia:
Crónicas de la torre, de Laura Gallego.