Edición 2021/2022
Profesor: Marta Barreiro Rodríguez
2º ESO - Aula: Segundo B
Microrrelato:
Entonces, entrelacé mis dedos con los suyos para intentar sentir la calidez de su piel, una calidez que me arropó por las noches, una calidez que para mí significaba un hogar, un lugar seguro. Pude sentir su pulso desvaneciéndose, su piel palideciendo, sus labios adoptando un tono morado débil y sus ojos entrecerrándose en la penumbra de la fría noche. Con todos los sentimientos a flor de piel, me obligué a escuchar unas palabras que jamás imaginé que serían pronunciadas. Un último adiós, el definitivo, que me destrozó y carcomió por dentro.
Fue ahí, con la respiración entrecortada, cuando un sentimiento amargo me invadió el cuerpo como cuando una flor marchita, un sentimiento que me corrompió por dentro. Un sentimiento cruel, de rabia, de impotencia y, sobre todo, de odio, odio hacia uno mismo por no poder hacer nada. Un sentimiento de pérdida. Con un nudo en la garganta y los ojos cristalizados, vi caer a la persona más preciada de mi vida. Esa persona que me cuidó y me ayudó. Que a pesar de mis rabietas me quiso, porque el cariño y amor que sentía hacia mí era demasiado grande como para romperse. Un amor que me culpé por haber infravalorado tantas veces. Un amor de verdad, un amor incondicional.
Pude ver su rostro apagarse y mi mundo se derrumbó al instante. Un mundo en el que ahora el único rastro que queda de esa persona es mirar a ese azul oleaje. Esa noche me quedé despierta hasta el amanecer, contemplé una deslumbrante estrella fugaz surcar el firmamento y derramé un centenar de lágrimas… pues, al fin y al cabo, esa persona marcó un antes y un después en mi vida.
Obra de referencia:
En "El príncipe de la niebla", el novelista español Carlos Ruiz Zafón relata las aventuras de los hermanos Carver en un pueblo a las orillas del Atlántico.