Edición 2021/2022
Profesor: Elena Barañano Muñoz
1º ESO - Aula: 1ºESO-C
Microrrelato:
Me habían comentado el peligro del comedor, no me lo había imaginado nunca, hasta que me tocó vivirlo. No soy una persona normal, yo me considero normal, pero mi aspecto es diferente al que la gente está acostumbrada.
Todos entraban a la vez en el comedor, empujándose, chillando, y dirigiéndose rápidamente a las mesas para coger el mejor sitio. Intenté encontrar algún sitio libre donde poder sentarme, pero cada vez que me intentaba sentar, me decían que estaba ocupado. Por lo que tuve que sentarme en una mesa vacía, completamente solo.
Nos explicaron las normas básicas, y todos se levantaron para coger su comida, a mi me la había preparado mi madre. Mientras comía sabía que todos me miraban y comentaban entre sus amigos sobre mí, aunque no levantara la cabeza ni me retirara el flequillo, las niñas hablaban entre ellas, sobre mí. Lo sabía por su forma de taparse la boca, susurrar y de mirar de reojo. En ese momento sentí vergüenza porque no podía esconderme bajo un casco como otras veces.
Mi forma de comer era horrible, me habían operado varias veces el paladar, ya que cuando nací tenía el paladar hendido, pero no me lo habían arreglado, así que solo podía comer por la parte delantera de la boca. Ya me habían hecho varios comentarios sobre mi forma de comer y la mayoría no eran agradables, y por ello debería alegrarme de que nadie se hubiera sentado conmigo. Sin embargo, me sentía solo. En un momento una voz surgió, preguntaba si el sitio de mi lado estaba ocupado, levanté la vista y vi a una chica que quería sentarse a mi lado.
Obra de referencia:
LA LECCIÓN DE AUGUST, RJ PALACIO