Edición 2021/2022
Profesor: Teresa Alba
1º BACHILLERATO - Aula: 1ºBachillerato A
Microrrelato:
“Naima, por favor. Habla con nosotros, somos tus padres.” le dije tras el horrible suceso.
Llevaba meses mal. Se notaba que no era ella misma, pero como madre de adolescente, decides que es mejor dejarles su espacio y que aprendan a lidiar con sus problemas… Pero un día llegas a casa, entras a la habitación de tu hija a saludarla y te quedas paralizada. Se te corta la respiración, tus extremidades no responden y, justo en el último instante gritas “¡NO!”. Dudas qué va a ir después, pero por suerte se deja caer al suelo, rendida. Esa mirada no se me va a borrar nunca. No veía a mi niña, veía a la sombra que la había consumido. El sentimiento de culpa me invade. ¿Cómo puedo haber dejado que esto pasase? Me abalanzo sobre ella y la abrazo con fuerza.
Nada peor que el camino al hospital. Un silencio repleto de remordimiento, incertidumbre y miedo, sobre todo miedo. Cuando llegamos al hospital, después de comprobar que estaba bien físicamente, llamaron a un psicólogo, o como ellos le llamaron un “consejero''.
El psicólogo primero habla a solas con Naima, luego nos invita a unirnos. Tenía un nudo en el estómago. ¿Cómo podíamos haber estado tan ciegos? La charla fue muy breve. No hablamos en absoluto de lo que había pasado, sino que tan solo nos sugirieron que ingresásemos a Naima en un centro interno de supervisión las 24 horas. Cuando acabó simplemente nos fuimos a casa, sin decir una palabra.
Eran las once de la noche. Estábamos cansados, no habíamos cenado, pero tampoco nos entraba ni un gramo de comida. Naima se tumbó en el sofá y se quedó dormida. Me acerqué, le di un beso y me acurruqué con ella. Mi niña estaba conmigo. Eso era lo que importaba.
Obra de referencia:
Malditos 16, de Nando López