Edición 2021/2022
Profesor: Raquel Badía Iborra
1º ESO - Aula: 1ºB
Microrrelato:
MALAK, LA PEQUEÑA VENDEDORA DE ABANICOS.
La pequeña Malak daba vueltas intentando vender lindos abanicos mientras cantaba alegres melodías.
Al final del día no había vendido ningún abanico.
No quería volver a casa, su tío se enfadaría si no llevaba dinero a casa.
Cuando llegó. Hashim dormitaba en el sofá, pero al pasar por su lado se despertó de golpe. Se giró hacia ella y agarró su muñeca.
-Vendistes algo, pequeña inútil -dijo con voz rasposa.
Ella negó con la cabeza. Asustada.
-Niña inútil -Le pegó una bofetada -, fuera, vete, y no vuelvas hasta que consigas mi dinero.
Ella salió a traspiés de la casa. Lágrimas cayendo por sus mejillas.
Hacía mucho calor y una ventisca de arena soplaba violentamente.
Hoy era Muharram.
Malak se dió cuenta al ver a las personas cenando apetitosas comidas. Los niños cantaban. Los adultos sonreían. Todos eran felices.
Miraba por la ventana de un hogar cuando la puerta del mismo se abrió de golpe. Una mujer la asió de la mano y la metió en la acogedora y tibia casa.
Todos reían y sonreían. A Malak se le contagió la alegría. Comenzó a cantar y a bailar. Rebosando alegría.
Hasta que se quedó totalmente quieta. Las personas a su alrededor desaparecieron.
Sentada en un cojín. Estaba su madre.
Se le llenaron los ojos de lágrimas y se acercó lentamente hacia su amada madre.
La mujer alzó la cabeza y le dedicó una sonrisa cálida a su hija. Malak se arrodilló delante de ella y abrazó las piernas de la mujer.
-Mami -susurró Malak.
-Mi preciosa niña -dijo la mujer acariciando la oscura cabellera de su hija -, te estamos esperando.
La mujer se fue desvaneciendo. Malak junto a ella.
Vió una luz. Una luz que le dió paz.
Ese día la pequeña Malak Bahar falleció enterrada bajo la arena.
Obra de referencia:
La niña de los fósforos de Hans Christian Andersen