Edición 2021/2022
Profesor: Carmen Cruz Martínez
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bachillerato E
Microrrelato:
Entonces me di cuenta. Midori al otro lado de la línea esperando a que le dijese dónde estaba. Y, por fin, vi ese círculo de luz ahí arriba.
Naoko me advirtió. Ten cuidado con el pozo, pero supongo que ninguna precaución es suficiente cuando el agujero ya está situado a tus pies. Y ves cómo caes. Y ves cómo no puedes hacer nada. Al igual que no pudiste mientras veías a todo tu alrededor caer en la misma trampa.
La impaciente voz de Midori se iba alejando poco a poco. El ladrido de la pradera se acercaba. El bosque se acercaba. El fondo del pozo se acercaba. Las sombras de Kizuki y Naoko se acercaban. Entonces me di cuenta.
En ese momento ya sabía qué era ese lugar, pero la línea que sostenía a Midori ya se había cortado. Y de nuevo me tendría que enfrentar a ese aro de luz yo solo. La muerte había estado implícita en mi ser desde un principio, pero yo debía marcar el final y de las pocas cosas que tenía claras era que no quería que fuese ahí, en ese instante. Entonces me di cuenta: la muerte no existe en contraposición a la vida. Que yo solo veía recuerdos y me creí que vivía en ellos mientras moría en la realidad. Y que ahora que había despertado quería volver a vivir. Y viví. No fue fácil trepar por las paredes del pozo, sigo teniendo cicatrices de las heridas infectadas de mis manos al intentar escalarlo. Pero finalmente volví a la pradera. Ya no escuchaba, por fin, al perro que ladraba. Y hoy lo campos de Hamburgo me recuerdan a ellos. Ahora me doy cuenta de que en algún lugar ellos me recuerdan a mí.
Obra de referencia:
TOKIO BLUES (NORWEGIAN WOOD) de HARUKI MURAKAMI