Edición 2021/2022
Profesor: Ignacio San Vicente De Miguel
1º BACHILLERATO - Aula: 1º Bachillerato - Iñaki
Microrrelato:
Como cada día durante tantas semanas como plumas tiene una gallina, se levantó el apuesto Lázaro de su adornada cama de madera, tallada por el mejor artesano de todos los pueblos cercanos. Después de frotarse los ojos y bostezar un par de veces, alzó su mirada por la ventana de su gran castillo y una alargada sonrisa surcó toda su cara. Entonces, se dispuso a llamar al primero de sus diversos sirvientes, el cual haría su cama y le serviría un tentempié.
-Ciego ignorante, espero que esta vez dejes la cama impoluta; la próxima vez no tendré piedad contigo. -Le dijo Lázaro a su primer sirviente, y le apartó de su camino con un empujón.
Al terminar con el ciego, bajó las escaleras y llegó a la cocina terminándose el aperitivo que él le había servido, y se encontró en ella, donde estaba su segundo sirviente cepillando con esmero el suelo. Dicho sirviente era un clérigo huesudo y delgado como un palillo, y Lázaro le dijo que se diera más prisa, dado que no soportaría ver su castillo sucio cuando volviese de su viaje. Horas después, dado que era el día de la guerra por conquistar el sur del país, marchaba con su inmenso ejército a conquistar aún más territorio para su grandísimo imperio, pero por sorpresa, una gran mano le agarró del pelo, le abofeteó y entre insultos le despertó del sueño.
La mano era de su amo, el cual le estaba despertando para que fuera a comprar vino al mercado.
Obra de referencia:
El Lazarillo de Tormes (Anónimo): Un joven pícaro cuenta su vida de servidumbre a diferentes amos mientras medra en la escala social