Edición 2021/2022
Profesor: Manuela Pérez
1º ESO - Aula: D
Microrrelato:
No hay final más triste para una historia tan bonita
Todos sabemos que pasa, todos sabemos que está ahí, pero es en relatos como este, donde se pone de frente la dura e incierta realidad de millones de niños en todo el mundo.
Es admirable ver que alguien que sale de la nada, de la pena, de la pobreza, de la sumisión y el desaliento, consiga llegar tan lejos; consiga, con sus palabras mágicas, abrir los ojos del resto del mundo para derrotar al abuso y al poder agrio y cruel de unos pocos.
Parecía que todo estaba perdido para unos pocos niños que representaban a muchos en el mundo. Parecía que solo había lugar para el conformismo y el dejarse llevar hasta que apareció Iqbal, valiente, atrevido y consciente de que esta situación no era justa ni para él ni para los niños que hacen alfombras, trabajan en fábricas mugrientas o hacen la guerra.
Por eso había que luchar, luchar con valor, arriesgando incluso su vida, luchar por encima de los mayores, de los poderosos, de los malvados, pero siempre luchar por conseguir que llegara la justicia y que los niños tuvieran el derecho de ser felices.
Iqbal lucha con palabras y con razón, lucha con principios pero sin odios ni armas, pero lucha al fin y al cabo con fuerza y ahínco.
Y con esa idea vivió este atrevido niño, poca vida pero muy bien aprovechada, poca vida pero llena de ideales, de fuerza y ganas de ser feliz.
Vida breve pero intensa, arrebatada de forma cruel y quizás esperada, de una manera traicionera y ruin por aquellos que no aguantaron la derrota. Qué final más triste para una historia tan bonita…
Obra de referencia:
La historia de Iqbal de Francesco dAdamo