Edición 2021/2022
Profesor: Stephanie Cavaroc
2º BACHILLERATO - Aula: Liceo Francés
Microrrelato:
Lux Æterna...
La bruma penetró las calles nocturnas de la ciudad tan rápido como una ola estrellándose contra la orilla. Las calles estaban desiertas. Entre las voces lejanas de los borrachos distinguí estridentes alaridos de terror y tormento. Empecé a seguirlos. Soy incapaz de explicar lo que pretendía hacer al llegar al origen de los gritos. Una luz cegadora abrió un camino en la niebla. Justo cuando parecía estar a mi alcance, se apagó. Apareció la silueta de un hombre, alto de estatura, elegante. Hubiera podido parecer un hombre cualquiera, si no fuera por el hecho de que no se le veían los ojos. Estaban cubiertos por una venda negra que le daba la vuelta a la cabeza. Orientó la cabeza en mi dirección, sabiendo inexplicablemente dónde me encontraba. Se acercó un cigarrillo a la boca que se consumió nada más rozar sus labios.
-Ahora tienes dos opciones.-dijo. Su voz era grave pero extrañamente calmada.- La primera es muy simple. Te vas. Sigues tu camino hacia casa y te olvidas de todo esto. La segunda es más difícil. Me tienes que retirar la venda, y mirarme a los ojos.
La elección me pareció simple. Di unos cuantos pasos en dirección contraria. De repente, me paré en seco. ¿Por qué? No lo sé. Puede que fuera por aburrimiento. Di media vuelta y me volví a colocar frente al ciego.
-¿Qué gano?
-Todo.
Extendí las dos manos hacia la venda de sus ojos y desaté el nudo. La tela cayó al suelo suavemente. Sus ojos eran dos haces amarillos. Desapareció sin dejar rastro ninguno. Vuelta a la normalidad. Salvo por un detalle. Mis ojos. Son amarillos como la luz. Se acerca alguien, alertado por mis gritos. Mi mano acaricia suavemente la cinta negra. Recuerdo cada palabra que pronunció el anterior. Debo transmitir la luz.
Obra de referencia:
Octavio Paz, relato fantástico con tintes poéticos titulado El ramo azul